domingo, 29 de junio de 2008

Piratas del pop







¿Qué pasa por ahí? Es extraño, pero hace tiempo que no le presto ninguna atención a las novedades musicales. Y menos si son inglesas. Es como que ingresé en una órbita celeste de búsqueda que no tiene ninguna regla estética: voy por los caminos menos pensados a la pesca de algo que me guste. La cosa viene cada vez más alejada del pop (nunca me gustó mucho, pero ahora menos) The Beatles fueron para mí una maldición: contaminaron todo, no dejaron crecer otras cosas, eclipsaron a artistas que eran mejores.
En la Argentina también ocurrió y eso me resulta casi repugnante. Aclaró: hice muchas veces el intento de escucharlos y… nada. Si alguien llega a ponerme a los fabulosos cuatro a la mañana me embarga un sentimiento homicida. De todos los temas que tienen, creo que me caen simpáticos dos o tres. Ojo: decir que no te gustan los Beatles en una mesa, por ejemplo, de gente que dice gustarle mucho la música es casi un sacrilegio. Hagan la prueba.
Pero el post de hoy venía por otro lado. El otro día un amigo, el Cabra –viejo amigo y ex guitarrista de AT- me mostró algunas bandas que se suponen son lo nuevo, de lo nuevo, de lo más nuevo del pop inglés. Las escuché. Y sigo pensando que la mejor relación que tengo hoy con algo inglés es mi inodoro: fabricado íntegramente en ese país (prometo foto).
En fin, estas son las nuevas promesas, según el Cabra, en quien confío:

*The Last Shadows Puppets: un grupo hecho de dos mitades: el cantante de Artic Monkeys y el de The Rascals. Vienen con pretensiones de (¡) Scott Walker, aunque parezca un chiste. No son malos, incluso algún tema puede ir bien para escuchar viajando hacia alguna parte como Punta Indio o Las Toninas (dos lugares subvaluados). Pero igual, la intención, el argumento, y la estética suena más que a influencia a copia bien típica de estos incorregibles inglesitos hábiles con los instrumentos. ¿Habrán dejado de lado por un rato a los Beatles? http://www.youtube.com/watch?v=XGV8xCkpXjE

*The Rascals: un poco más psicodélico que el anterior. Bastante Velvet en la estética. Tienen algunos fundamentos interesantes en la estructura de las canciones y el sonido. No escuché el disco entero, pero, por momentos, hay un olorcito a los hermanitos Gallagher que da asco. http://www.youtube.com/watch?v=zPT8orisEfA&feature=related

*The Coral: un robo a mano armada a… ¡Echo and the Bunnymen! Quién lo creería. A los originales no parece irles demasiado bien, y aparecen estos émulos que, a grandes rasgos, parecen más académicos con los instrumentos, pero menos contundentes y climáticos.
http://www.youtube.com/watch?v=l4B7Is7q-sE

*Babyshambles: ¿Por qué lo pongo? Es la banda de Pete Doherty. Si, ése que hace de Charly García joven en Inglaterra (iba a decir Sid Vicious, pero quedaba grande). La banda, sin embargo, es la que me resultó más interesante. Tiene como estructuras más anárquicas con un olor demasiado parecido a Richard Hell (lo recomiendo). Algunas cosas son simpáticas y, sobre todo, rescato que es el único que no abusa del flequillito (¿qué pasa con la felpa en la frente que tanto les gusta hoy a los niños flemáticos de la isla británica?)
http://www.youtube.com/watch?v=am8C47g41Nk
http://www.youtube.com/watch?v=1WGzqpbldac

domingo, 22 de junio de 2008

Pánico abogado


El cine es una cantera de frases inolvidables. Son como axiomas que quedan grabados en el hipotálamo popular por lo ocurrente, cómicas o cínicas que suenen, según la ocasión. Quizá todo empezó con aquel “tócala de nuevo Sam” de Humphrey Bogart al pianista en Casablanca (nunca la entendí del todo). Otra: “Are you talking to me (me estás hablando a mi)”, de Robert de Niro en Taxi Driver, mientras el personaje ensaya un ataque con dos pistolas frente al espejo (siempre me pareció algo artificial). Hasta el hartazgo se repitió también una que para mí, no significa nada: “Hasta la vista baby”, Arnold Schwarzenegger en una de las Terminador (me parece una tontería). Encima me hace acordar a que el tipo desde hace unos años hace de gobernador de California, EE.UU. (siempre repite el mismo papel)
Pero existe una que me gusta mucho. No la escucho nunca y eso la hace más atractiva aún. Creo que sólo se dice en el ámbito tullido, aunque tiene los condimentos para considerarse una de las más grandes. Estoy hablando de “yo como tu abogado te recomiendo…” de Benicio del Toro, gordo e hiperdrogado, a un Johnny Depp, (pelado e hiperdrogado también) en Pánico y Locura en Las Vegas, de Terry Gillan. Es una frase enorme, porque funciona de múltiples maneras: para sugerir algo más estúpido de lo que el otro está pensando, para marcar un camino de perdedor a perdedor o para decir algo en situaciones acongojantes. Además, ingresa la figura del abogado, algo que le da un tono de autoridad subliminal a alguien en situaciones totalmente absurdas.
Se reciben frases!

lunes, 16 de junio de 2008

Botella re vacía


Voy a regresar con un tema que toqué anteriormente. Después del anuncio de la visita de Wayne Hussey, lo lógico sería contar qué tal estuvo. Y aquí va: público heterogéneo, de más de treinta, viviendo una empalagosa fiesta de nostalgia sin ningún aderezo. Unas 400 personas en La Trastienda (cuando la capacidad, al tope, es de unas 1000) arrebataron todo lo que pudieron de la bandeja de canciones que ofreció Hussey. Ahora, bien. Me llamó la atención la cantidad de temas buenos que compuso este señor en ¿25 años?. La lista parecía un hit atrás del otro y bien tocados: medio de fogón. A esto le sumó algunas versiones de temas como A Night Like This, de The Cure (buena), Ashes to Ashes, de Bowie (difícil), My Funny Valentine (mediocre) y With or Without You, de U2 (horrible). En este último tema se olvidó la letra y todos pensamos: “Bueno ya está… pasemos a otra cosa”. Pero no, Hussey empecinado volvió a tocarlo. Hubo mucha interacción con el público (de escasa gotiquería porteña, cabe añadir) e incluso, por momentos, parecía una especie de pantomima de todo eso. Le daba del pico a la botella de tinto y se notaba festivo, onda: "Qué bien que me va con este chiste". Los fanáticos agradecidos obvio, e incluso yo también (muy borracho). Fui acompañado por familia, el baterista de AT (recontra borracho) y Daniel Flores (músico de ska), amigo e invitado tullido de siempre. Nos convocó, en parte, el hecho de que Hussey parecía volver a la acción con un disco nuevo bajo el brazo (Bare) que, si bien, es de transición y desparejo, supuestamente, mostraba un camino. Error de cálculos: todo indica que este señor sigue con la idea fija de remezclarse, remixarse, reeditarse y todo lo que tenga un re adelante como único aporte a su trayectoria.
A esta altura, la pregunta se plantea sola: ¿En tantos años, Hussey, no pudo juntar cuatro acordes para una canción nueva? Las hubo, pero no tocó ninguna de ellas, porque son malas. Esta todo dicho y, creo entender, ahora, qué diablos está haciendo en una chacra en las afueras de San Pablo. (http://www.lanacion.com.ar/EdicionImpresa/espectaculos/nota.asp?nota_id=1020977)…. Retirarse. Bien por él.
Calificación:

FV: Uno, en novedad; diez, en nostalgia (y esto no suma 11, aclaro, por las dudas)

domingo, 8 de junio de 2008

Los que se fueron

Como en muchos otros aspectos, los noventa, fueron años extraños también para la música. Debajo de la línea de flotación de lo que se denominó “éxito” –verdaderos fracasos artísticos, cabe añadir- hubo bandas con las cuales AT compartió un estilo de encarar las cosas. Tal vez, no había demasiada conexión en lo musical, pero sí en lo humano y en la interpretación de ciertas influencias. Dios, Nietos de Noche y Carlos de Delmonico Drome fueron algunas. En 2000, integrantes de esas bandas tuvieron un éxodo forzoso. El otro día estaba pensando en qué andarán. Y aquí van algunos datos:
*Tomás Notcheff: bajista de Dios. Hoy vive en Barcelona y formó con Carmen Burgues la banda Mueran Humanos. “Exito de una Ex Santa” es su último trabajo. Aquí pueden escuchar algo: www.myspace.com/mueranhumanos.
*Pedro Amodio: cantante de Dios. Se fue a algún lugar de España y siguió con su locura por los sonidos naturales de la realidad. Autor de letras impactantes (algunas de las mejores que se escuchó arriba de un escenario en mucho tiempo) Pedro es una especie de multiartista en suspensión. Esto es lo que hace ahora: http://profile.myspace.com/index.cfm?fuseaction=user.viewprofile&friendid=318074603
*Carlos Delmónico: Después de desarmar Delmónico Drome, este fanático (quizá el más grande del mundo) de The Fall trasuntó por varios lugares. Incluso tocó un par de veces la batería en ensayos de AT (tocaba parado). Su padre, dueño de una farmacia, sin saberlo colaboró mucho en la hiperrealidad que pasaba por la cabeza de su hijo y de algunos AT también (¡lo de las pastillas azules es verdad!). A fines de los noventa ya era Ravin Mad Carlos (o algo así): una especie de Suicide unipersonal hasta que emigró a Europa. Se dice que anda por Berlín y que sigue tocando. Cuando consiga donde ubicarlo voy a publicarlo.

*Nietos de Noche: su último disco se llamó Bahía White. Tal vez fue la banda menos conocida de esa época, porque sus integrantes, ex habitantes de Bahía Blanca, se tomaban en serio. La banda colaba una impronta a lo Birthay Party, pero en lunfardo y, creo que en todo el espectro, fueron los que podrían denominarse como malditos. Aunque siempre pensé que nunca más vería a sus integrantes, hoy, por suerte la vida nos ha ubicado en sitios cercanos y puedo preguntarles cosas sobre su banda que en su momento me hubiesen dado vergüenza. El tecladista es el mozo de Territorio, un bar en San Telmo (un hombre extraño cuando te trae el cortado). Y, hace poco aparecieron en MySpace: (http://profile.myspace.com/index.cfm?fuseaction=user.viewprofile&friendid=371771753
Adrián Yanzón, cantante de Los Pillos fue la última voz de la banda.http://profile.myspace.com/index.cfm?fuseaction=user.viewprofile&friendid=185990334
Quienes quieran aportar otros casos, bienvenidos.

De todo y para dos







La publicación de estas dos inquietudes es absolutamente caprichosa. Bien de domingo frío y suicidoso. Una tiene que ver con una llegada y otra con una despedida.

*La primera es el arribo a los escenarios porteños de Wayne Hussey desesperado líder de The Mission. Voy a contar una intimidad: tres de los tullidos venimos desde lejos. De pequeños adolescentes en las montañas existían dos tipos de personas: los que escuchaban Floyd y los que se taladraban con Mission. Esto sin saber nada acerca de los darks y toda esa parafernalia. De alguna manera Hussey nos hablaba a nuestro misticismo pedestre y eso duró al menos dos discos: God's Own Medicine y Children. Luego en la gran ciudad nos desayunamos que nosotros (medio hippies y sucios) éramos, en realidad, darks (porque le dábamos duro y parejo a Sisters of Mercy, Bauhaus y eso). Tuve la oportunidad de ver a Hussey en su anterior visita. La banda lo había abandonado antes de aterrizar y tocó con una guitarra y una botella de vino de compañía (http://www.youtube.com/watch?v=Lk--BElGFp8)
Me sorprendió que el tipo tocaba, en serio y que se había mudado a Brasil (no se le pegó la alegría, cabe añadir). Ningún invento. Ahora sacó su primer album solista (Bare) con un formato que debería haber adoptado diez años atrás: está el solo con un piano, acústicas y cuerdas. El resultado no es del todo bueno, pero, tal vez, es el principio de una sana maduración. Igual toda esa adoración en torno de este tipo me parece medio ridícula, aunque todavía cuando escucho Severina vuelvo a revivir la peor y la mejor época de mi vida (http://www.youtube.com/watch?v=knfwDvNhDCM)
Estará el domingo 15 de junio en la Trastienda.

*La segunda. Podríamos ponerle un tono necrológico, pero voy a preferir algo esperanzador y anecdótico. A principios de los noventa en un reducto que se llamaba La Luna nos cruzamos con un grupo que, de entrada, por lo menos a mí, me deprimió (por lo bien que sonaban en comparación del resto) y fascinó (por la propuesta que rompía con esa copia de afuera que se llamó nuevo rock argentino). Esa banda se llamó Reincidentes (http://www.youtube.com/watch?v=4ZmQhVZTjI8).
Tuvimos la suerte de compartir ciertas cosas con ellos: recitales, charlas y demás. Nunca fuimos amigos (en el sentido de comer asados) ni hubo un movimiento (aunque compartimos gustos, sin duda). AT siempre intentó diferenciarse por respeto a Pequeña Orquesta Reincidentes (POR). Tuvieron una influencia al revés: es decir, que cada vez que nos salía un tema que podía parecerse a POR lo descartábamos enseguida para buscar nuestra propia voz (habría que agradecerles). La noticia de que se separan entristece, pero, a la vez, alegra, porque tal vez de cada uno de sus miembros podrían surgir, ahora, nuevas músicas. Ha sido la banda más interesante, quizá la mejor de los últimos tiempos en la Argentina o, por lo menos, la que me hacía tomar el trabajo de escucharlos siempre. Mi disco preferido, el que considero que fue definitorio en su identidad, sigue siendo, Qué sois ahora? (http://www.youtube.com/watch?v=YquIwFltvhc)

El Johnny Cash porteño
Cuando entona, “tuvo una vida pequeña y una muerte pequeña” te hace casi saltar las lágrimas. Juan “Tata” Cedrón, conocido como cantautor-tanguero, es además, un tipo con una manera única de decir y de transmitir: una especie de Johnny Cash porteño. También un cretino integral, cabe añadir. En el mundo académico del tango no lo quiere nadie (eso habla bien de él). Impertinente y divo hasta las tripas (según quienes lo conocen). El disco con el Cuarteto Cedrón (un sello que mantuvo siempre) en el que musicaliza poemas de Julio Cortazar es quizá uno de los mejores que he escuchado. Pero, el más extraño y festejado es el que hizo con poemas de Raúl González Tuñón. Ahí va de la canción porteña al foxtrot: un visionario. Pensar que ese disco salió en 1972, el año de mi nacimiento y que no por casualidad tiene un dibujo de un ladrón en la tapa. Todavía hoy suena con una actualidad que envidiarían muchos (www.taringa.net/posts/musica/1133201/Cuarteto-Cedrón---2-discos.html).
Todo esto viene a cuento de que el viernes fuimos con GF a verlo en el El Nacional. Valió la pena. Recorrió todo su repertorio y rescató a poetas como Morgade y, sobre todo, Alposta (“Un cacho de nada” es un libro imperdible) Alguna vez hicimos con AT, Java, uno de los temas de Cedrón sobre poemas de Cortazar: una lástima que no haya quedado nunca registrado ni en un TDK.
Calificación:
GF: siete tullidos y medio
FV: ocho tullidos